Silvia Gutiérrez Prieto

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Aprende a decir "no"

Publicado el: 16/07/2016
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Os sugiero que penséis en una persona que siempre dice que sí, incapaz de decir NO, de negarse a lo que se le pide, seguro que inmediatamente se os presenta la imagen de esa persona en vuestra mente.

Lo cierto es que existen personas que tienen gran tendencia a decir a todo que sí, incapaces de negarse, y siempre dispuestos a ayudar a los demás. Leído así, suena como un acto de generosidad por parte de esa persona, aunque no siempre sucede así; y es que, si hay dos cosas que a las personas nos resulta muy difícil es: pedir favores y decir “no”.

Dejando a un lado el tema de los favores y centrándonos ese segundo aspecto, a menudo, esa incapacidad a la hora de negarse hacer algo, suele estar acompañado de forma implícita un déficit de autoestima, donde la persona, ya sea por miedo al rechazo de los demás, por miedo a defraudar las expectativas o incluso, por la simple comodidad para no generar problemas, no se atreve a decir que no, todo esto, llegando incluso a convertirse en sí mismo en un auténtico hábito. Y es que, hacer un favor o ayudar a una persona, tanto si estamos ante un ser querido como un simple conocido, no tiene porqué convertirse en nuestra única prioridad.

Posiblemente os haya sucedido, cuando vemos que esa persona siempre dice que sí a la primera, a todo lo que se le pide, incluso nos sorprendería que se negara.

El problema de no saber decir que “no”, es que después tenemos que hacer frente a las consecuencias que puedan generarse. Todo esto puede generar problemas de cara a los demás, entre amigos, en el trabajo o incluso en la familia; Finalmente el entorno acaba por no tenerle en cuenta (total, ya sabemos su respuesta), no implica problema alguno, es un voto fácil, además de poder mal-utilizar o abusar de esa “generosidad”. 

Lo principal y más importante ante la incompetencia de la persona a la hora de negarse, es que los problemas surgen a nivel personal y de desarrollo. Entre las primeras actitudes que aprende un niño, la de rebelarse ante sus padres, ocupa un lugar preferente. Negarse es la mejor manera que el niño o niña tiene para afirmarse, marcando la diferencia entre ellos y el exterior.

Eso va marcando nuestra actitud, por lo que la constante disposición al no, hace que nos desvaloricemos ante los demás y ante nosotros mismos. No olvidemos que cuando queremos decir “no” y decimos “si”, estamos devaluando nuestro “si”

La clave para la autoestima se encuentra en cuál es la motivación que se esconde en decir a todo que sí. Si actuamos seguidos por la incapacidad de negarnos, nuestra motivación está basada en la falta de autoestima, sin embargo, si nuestra motivación está guiada por nuestro deseo a ayudar a otras personas, la autoestima no debería ser dañada en este sentido.

Los componentes importantes de la autoestima son dos: sentimientos de capacidad personal y sentimiento de valía personal. La autoestima positiva es el requisito fundamental para una vida plena. Por lo que, nuestra autoestima debe estar repleta de confianza y respeto por uno mismo, de ahí que la autoestima sea la base de nuestro crecimiento personal.

Conectar con nosotros mismos y nuestras emociones, descubrir son nuestras necesidades y sobre todo priorizarlas, nos obliga a saber decir “no”. Es positivo decir “no”, primero, para conocernos y, segundo, para mostrarnos tal como somos, sin miedo a la desaprobación o rechazo. Diferenciar, poner límites y en definitiva, negarse a determinadas peticiones no significa ser egoístas, sino muestra el respeto a las preferencias, gustos o espacios de los demás y más importante aún, respeto a nosotros mismos.

En mayor o menor medida, a todos nos cuesta decir que “no”, sin embargo, costará mucho menos cuando tenemos claro lo que queremos, cuando tenemos una razón y sabemos que es mejor negarse que la incomodidad a hacer algo que no te gusta, que no te apetece o que realmente no quieres hacer.

Para conseguir esta confianza, respeto y seguridad en nosotros mismos, es imprescindible reconfigurar nuestro sistema de creencias. Para ello, aquí os facilito las 7 claves que debemos interiorizar como si de “mandamientos” se tratasen: “Entender que puedes hacerte respetar, reclamar aquellos que consideras tu derecho, asumir que es imposible que todo el mundo te quiera, pensar en ti positivamente, actuar en lugar de deprimirse, no esconderse de los demás, y restar importancia cuando algo salga mal, siempre que sientas que te has afirmado”. (Xavier Guix)

 

En resumen, aprendamos a decir No:

1) Decir “No” no tiene por qué ser algo negativo: Todo lo contrario, debemos de ser nosotros mismos para hacernos respetar. Si la otra persona es abierta, flexible y tiene sentido común aceptará un “No” por respuesta.

2) Argumenta por qué dices No: Tratar de buscar una razón, poder ser sincero para autoafirmar tu identidad y a su vez, aumentar nuestra autoestima.

3) No fomentemos el egoísmo: En el equilibrio está el secreto. Seamos, en parte, solidarios y empáticos. Podemos decir que en otra ocasión estarás a su disposición.

4) Aprende a decir “No”: Que no sea seco y directo, sino que ambas partes se sientan cómodas como para preguntar y para responder, sea cual sea la pregunta y su consecuente respuesta.

5) Propón una alternativa: Esto es totalmente optativo y puedes hacerlo en aquellos casos en los que consideres oportuno.

8) Demora tu respuesta: No tienes por qué responder inmediatamente a las peticiones de los demás. Quizás necesites un tiempo para pensarlo.

9) No tienes por qué ser complaciente con todo el mundo: Hasta los grandes personajes de la historia tenían sus detractores. Tienes una lista de intereses y prioridades. Si a alguien le sienta mal que te dediques a aquello que te gusta es su problema.

 

Tanto si es éste fuera tú caso como si te gustaría conocer más sobre cómo afrontar este tipo de situaciones, no dudes en contactar conmigo sin compromiso.

 

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